Parece que la rutina nunca llega… Pero ya hemos dejado de lado las vacaciones, fiestas, viajes y comidas. ¿Qué os parece si proponemos una rutina saludable para poner fin a ese pequeño descontrol que hemos estado viviendo estos últimos meses?

En primer lugar, debemos tener en cuenta cuáles son nuestros objetivos que queremos conseguir y, en base a ello, planificar nuestra rutina.

Seguramente uno de los aspectos que tenemos que mejorar sea la alimentación y os preguntaréis: “¿Cómo puedo hacerlo? Yo la teoría me la sé, pero no termino de llevarlo a cabo”. Por este motivo os damos unos consejos para mejorar vuestra rutina de alimentación y crear un hábito saludable.

Las personas necesitamos tener una organización, planificación y rutina. Funcionamos mucho mejor si tenemos una vida ordenada, si en la mayoría de días nuestras obligaciones son similares y, sobre todo, nuestros horarios son los mismos.Uno de los factores principales para volver la rutina y relacionado con la alimentación e incluso con la pérdida de peso es crear horarios semanales:

  • Acostarse y levantarse prácticamente a la misma hora. Es un factor a tener en cuenta si nuestro objetivo es la pérdida de peso. Si no lo cumplimos, se dan desequilibrios a nivel hormonal y, por lo tanto, alteraciones a nivel fisiológico que perjudican nuestro objetivo.
  • Horarios en las comidas. Debemos realizar las ingestas a las horas acordes a las tomas que correspondan porque será ese el momento en el que nuestro cuerpo nos esté enviando señales a nivel fisiológico de la necesidad de ingerir alimentos.

Pero no solo los horarios los debemos tener en cuenta. También la organización de las comidas elaborando un menú semanal. Aunque much@s penséis “qué más da, si lo hago sobre la marcha”, no seguir un menú semanal nos lleva a improvisar algunas tomas, sobre todo las cenas, y terminamos haciendo ingestas más calóricas y de menor calidad. Por ello, es esencial crear un menú.

Además, este menú nos va a facilitar realizar una compra más comprometida y no por impulso y, como consecuencia, tendremos una despensa y nevera más saludables. Nuestras ingestas también lo serán.¿Qué más debemos tener en cuenta?

Por último y no menos esencial cumplimentaremos con el factor de actividad física: realizar algún deporte, algún ejercicio, o simplemente, intentar caminar todos los días mínimo media hora. Podemos realizarlo con algún amigo o familiar si queremos hacerlo más atractivo y así, nos ayudamos a sacar tiempo para nosotr@s.

Nos va a ayudar a desconectar de la carga física y/o mental que tenemos en nuestro día a día. Además, si las actividades están programadas, nosotros mismos nos vamos a organizar en función de ellas para poder realizarlas. Pero eso sí, debemos buscar aquellas actividades o deportes que nos gusten y que mediante prescripción médica podamos efectuar, para llevarlo a cabo sin que nos suponga un gran esfuerzo.

Si seguimos estos pequeños cambios en nuestra rutina y, por tanto, en nuestro estilo de vida estaremos mejor por dentro y por fuera. ¿Aceptas el reto de volver a una rutina mejor?