Hambre fisiológica y hambre emocional: ¿Cuáles son sus diferencias? Nuestra nutricionista te explica cómo diferenciarlas.

Aunque existen otros tipos de hambre, en el artículo de hoy nos vamos a centrar en los dos tipos más relevantes: hambre fisiológica y hambre emocional.

HAMBRE FISIOLÓGICA O REAL, ¿QUÉ ES?

Antes de seguir leyendo me gustaría que te hicieras esta pregunta ¿qué consideras que es el hambre fisiológico o hambre real?

Una vez que lo has meditado, te explico sus características :

  • Es un hambre que comienza poco a poco.
  • Es un hambre que puede esperar.
  • Podrías comer cualquier alimento, pero realmente hay apetencia por alimentos de calidad, que quiero decir con esto, pues que nos apetece un plato de legumbre, judías verdes y filete de pollo, por ejemplo.
  • Comemos hasta estar saciados.
  • Comes y te sientes bien al terminar.

Esto es lo que podrías definir como un hambre fisiológico o hambre real, y si realmente escuchamos a nuestro cuerpo se puede identificar.

HAMBRE EMOCIONAL, ¿QUÉ ES?

Ahora vamos a ver que el hambre emocional, es algo totalmente diferente. Y que estos días puede que estés experimentando más a menudo. ¿Podrías identificar cuál es?

Quizás sea un tipo de hambre un poco más difícil de explicar, pero con las características que te voy a dar seguro que aprendes a identificarla:

  • Es una hambre que aparece de repente.
  • Necesitamos comer o tomar aquello que es un antojo, que nos ha apetecido en ese mismo momento. Normalmente suelen ser alimentos ultra procesados como bollería, gominolas… 
  • Lo quieres ahora, es algo urgente, no puedes esperar ni siquiera 10 min.
  • La mayoría de veces comemos aunque aún estemos saciados, un ejemplo muy representativo es el comer una bolsa de patatas y hasta que no acabamos con la bolsa de patatas no pensamos que es suficiente.
  • Generalmente, cuando acabamos de comer hay un sentimiento de culpabilidad y arrepentimiento.

Este hambre emocional seguramente sea más intensa estos días. El picoteo nos proporciona una sensación de placer o bienestar que antes lo conseguíamos con otras actividades como salir a pasear, correr al aire libre, tomar un café con los amigos… Como ahora mismo no podemos llevar a cabo estas otras actividades, buscamos ese placer en la comida. Esto es lo que nos hace que acabemos comiendo aquellos alimentos más apetecibles y, por lo tanto, más ricos en calorías, porque la estimulación que nos produce es mayor.

Mi consejo de hoy es escucha a tu cuerpo y dale lo que realmente necesita.

En Ana Manao queremos cuidarte por dentro y por fuera. Por eso, en nuestro servicio de nutricionista. encontrarás el asesoramiento que necesitas para alcanzar tus metas y aprender a llevar una dieta saludable y equilibrada dentro de un estilo de vida healthy.

Si tienes cualquier duda sobre nutrición, acercarte a tu centro más cercano de Ana Manao y nuestra nutricionista, Cristina Sánchez, te ayudará a conseguir tus objetivos.

Desde Ana Manao seguimos cuidándote tanto por dentro como por fuera.