Parece que fue ayer cuando Ana Manao se hizo realidad. Un proyecto que nació con grandes dosis de pasión y un sumo cuidado por cada detalle. Embarcarse en nuevos proyectos no es fácil hoy en día. Arrancas con una montaña de incertidumbres y un buen puñado de esfuerzo y talento. No sabes si ganarás o perderás, si tendrás éxito o fracasarás. Pero tal vez lo que al final ha acabado pesando más en la balanza es la ilusión y el firme convencimiento de que estábamos aportando aire fresco al mundo de la belleza.

Haciendo balance de estos primeros 10 meses, no podemos sentirnos más satisfechos. Pasito a pasito hemos logrado transmitir nuestros valores a los clientes que mes a mes han ido confiando en nosotros. Belleza es más que acudir a un centro donde te hagan un tratamiento. Para nosotros, la belleza debe conectar con nuestro yo más interno y buscar el bienestar interior para que fluya esa paz desde dentro hacia fuera. Belleza es encontrar el equilibrio para sentirnos bien con nosotros mismos.

En Ana Manao queremos que cuando traspases la puerta de entrada te olvides de todo. Que te dejes mimar por Ana, Leyre, Pilar, Raquel y Laura. Que cierres los ojos, respires profundamente y te dejes llevar por las nuevas sensaciones que te proponemos. Que te embarques con nosotros en un viaje de ida hacia nuevas experiencias, donde el tiempo se diluye y lo importante eres tú.

Desde estas líneas, queremos daros las gracias a todos vosotros. A todos los que nos habéis apoyado y habéis creído en Ana Mano. A todos los clientes que se han puesto en nuestras manos.

Gracias a todos los que habéis querido acompañarnos en este maravilloso viaje. Nos vemos en el 2018.